¿Se pudre la manzana en Venezuela?

Por: Alcides León, PCWORLD Venezuela

Como admirador de las Mac, duele ver cómo son tratadas en el mercado venezolano, donde muchos distribuidores "oficiales" de Apple le hacen un flaco favor a la marca con precios inflados y mal soporte. Se hace urgente una presencia corporativa más fuerte

La presencia de Apple en el país ha perdido mucho desde que hace ya unos cuantos años dejaran de tener la representación local a través de la empresa Plus Sistemas. Hoy día sólo sobreviven unos pocos distribuidores, 33 en total, y 18 de los cuales venden Macs y sólo dos o tres venden soluciones profesionales y servidores, a decir de la página de Apple en su sección para Latinoamérica.

Pero el problema no es el número de distribuidores. Quizá las dos quejas más comunes de los usuarios Mac en el país, o al menos las que me plantean personalmente, es el alto precio de reposición de los equipos así como lo costoso y escaso que es el servicio técnico.

Al igual que en otros países, el gran crecimiento de ventas de iPods, unido a la buena prensa que ha recibido el sistema OS X, en particular su última versión Leopard, han creado un gran interés en los usuarios Windows y los nuevos compradores de PC en experimentar con Macs.

Pero aquí está el gran problema. Comprar una Mac en Venezuela implica desembolsar al menos el doble de lo que cuesta en EE UU. ¡Y a Apple parece no importarle!

Clamor por una representación justa

Al parecer ninguno de los importadores de Macs en el país logra comprar computadoras a precios oficiales, y parece privar un esquema de negocios realmente confuso.

Se supone que los precios deberían sufrir el aumento derivado a los costes de transporte y nacionalización más la ganancia propia de cada tienda. Además, las compras al mayor suelen recibir descuentos sobre el precio de lista ofrecido en EE UU. Inclusive, algunos de los distribuidores de Apple están ubicados en zonas geográficas con consideraciones especiales impositivas, como zonas francas o puertos libre.

Sin embargo, la realidad es otra. El primer inconveniente es que no existe una "lista oficial" de precios por parte de Apple a la cuál referirse, por lo que los precios suelen variar de distribuidor en distribuidor. Cada quien define sus costos de acuerdo con su criterio.

Una MacBook de 2.16 GHz que cuesta en EE UU unos Bs. (F) 2.795 (sin impuestos), vale aquí al menos unos Bs. (F) 7.200, con IVA incluido. Un precio un poco alto para un portátil de inicio, considerando que portátiles de rendimiento semejante de marcas como HP y DELL se pueden conseguir en aproximadamente Bs. (F) 1.000 o 1.200 menos.

Con la Mac Mini, diseñada especialmente para ser un modelo de entrada de los consumidores, ocurre algo parecido. El modelo de 2 GHz con procesador Intel Dual Core cuesta aquí por encima de los Bs. (F) 3.500, cuando en EE UU este modelo cuesta poco más de Bs. (F) 1.700.

Además con mucha frecuencia los modelos que se encuentran en las tiendas suelen ser modelos descontinuados --en el mejor de los casos sólo unos meses antes. Con el soporte sucede algo parecido. Aunque existen tiendas que cuentan con grandes expertos, la mayoría depende sólo de jóvenes entusiastas que no cuentan con ninguna opción de especialización en el país.

La presencia de Apple en Venezuela ha sido completamente distorsionada. Sus productos de mayor importancia en cuanto a números de ventas se refiere, el iPod y ahora el iPhone, proliferan en numerosas tiendas no autorizadas y se venden a precios aún peores que los que hemos reseñado. Una rápida búsqueda en servicios de venta en línea deja claro que el valor del popular teléfono de Apple, que no está presente de manera oficial en el país aún, supera los Bs. (F) 3.500, que contrasta con los Bs. (F) 860 que cuesta en EE UU.

Todo este escenario no configura un ambiente propicio para el crecimiento de la marca en el país. Apple ha realizado algunos movimientos en los últimos meses que muestran más interés en el mercado local, incluyendo la contratación de una agencia para el manejo de prensa local, aunque deben tener cuidado que esto no termine alejándolos aún más de la realidad nacional.

En fin, sólo el real interés de Apple hacia el país podrá cambiar esta situación, trayendo orden a un mercado confuso y ampliamente afectado por la improvisación, donde una mayor presencia corporativa podría mejorar la situación para beneficio de los usuarios de dispositivos fabricados por la gente de la manzanita. Y no digamos lo felices que estarían los usuarios de Venezuela si lograran contar con una tienda Apple en línea.